No sé quién fue el que dijo esta frase, pero quien fuera no tenía razón.
Por fin, y, tras más de 30 años en política, nuestra querida, visceral, entrometida y chulapona como la que más, Esperanza Aguirre, deja de ser la presidenta de la Comunidad de Madrid.
Hoy, escuchando las noticias, la he oído aducir que toma esta determinación de alejarse de la vida política debido a sus problemas (ya superados) con su enfermedad, y para ocuparse de sus nietos y de su familia...
Pues bien, para mí esto son sólo pamplinas...
A la Sra. Esperanza Aguirre la han decapitado en su partido por chula. Y no le déis más vueltas.
Esta Sra. es, ha sido y será una impresentable que se cree que la Comunidad de Madrid le pertenece. Y que puede hacer lo que le plazca.
Lo que no es normal en un político que se precie es que cada vez que hable en público o en privado, la joda. Y esto es lo que le pasa a esta Sra. cada vez que abre la boca.
Sin ir más lejos el otro día lió la traca hablando de cualquier manera y menospreciando el trabajo de los arquitectos de la Comunidad de Madrid.
Pero lo que para mi entender ha sido la gota que ha colmado el vaso no ha sido otra cosa que lo de la creación de Eurovegas en la Comunidad de Madrid.
Yo no pongo en duda que este proyecto pueda ser beneficioso para el Estado; que se creen muchísimos puestos de trabajo y que España acoja a cientos de miles, o incluso millones de ludoturistas al año; que va!!! Lo que ocurre es que esta Sra. no puede saltarse a la torera los principios de legalidad que rigen en nuestra querida España, le pesen a quien le pesen.
Por que es muy fácil decir que si el Sr. Adelson permite que en sus casinos se fume, "aquí habrá que cambiar las leyes", (que son palabras textuales de la Sra. Esperanza Aguirre); ¡y va y se queda tan pancha!
Por eso le han tirado de las orejas bien tiradas...
Y ante esto ¿Qué hacer?
O tragar...
O no tragar...
Y Esperanza, no ha querido tragar, ya que ella es muy chulapa y ha presentado su dimisión, (cual pataleta pueril), para demostrar a todos los españoles que de la política se puede salir.
A ver cuánto tardan en colocarla en alguna multinacional de asesora, cajera o reponedora...
Un saludo.
Javier Martín