Desestimado Juan Enrique:
Ya va siendo hora de enviarte una misiva para que sepas lo que sentimos por tí.
Me da pena pensar que una persona tenga tan pocos valores como tú.
Me da pena pensar en lo que sientes por la mañana y ves tu cara reflejada en el espejo, pensando que eres el rey del mundo.
Me da pena que pienses que por tener un Mercedes con más años que el "meao" te sientas importante, y que la mayoría de los días que lo conduces vayas ebrio.
Me da pena que por formar parte una asociación lúdico-deportiva, te pienses que eres un"primus inter pares" cuando lo que realmente eres es un "primus inter parias".
Me da pena pensar en lo que dirán tus hijos cuando se enteren de cómo te ganas la vida (a costa de los demás).
Me da pena que seas un indecente.
Me da pena tu amigo Fernando, que llama cobarde a cualquiera, cuando aquí, el único cobarde es él, ya que haciendo el mayor deshonor a se apellido no muestra ninguna gallardía a la hora de llenarse los bolsillos a espuertas a costa de los demás y sabiendo que ese dinero malversado no le corresponde a él, sinó que es de los españoles dirigido a un fin formacional.
Me da pena que te promociones en internet para dar cursos de formación cuando eso es de lo que careces, ya que no tienes formación pedagójica, ética, personal ni profesional.
Me da pena tener que recurrir a la Justicia ordinaria porque en los estamentos en los que te mueves no hagan nada para actuar de oficio; aún sabiendo cómo eres.
De todas las maneras, como a todo cerdo le llega su San Martín, espero que más tarde o más temprano el tiempo te ubique donde te mereces.
Sin otro particular y deseándote lo peor...
Que te den.